lunes, 21 de septiembre de 2009

aquí estoy

No tengo un tema en especifico para este post, es mas ni siquiera crei que hubiera posibilidad de un post nuevo en este blog, antes recuerdo que este blog era mi vida, eran mi vida tambien los lectores, los escritores de otros blogs y en la enorme blogosfera encontre amigos y encontre hasta lugares donde se me pidio escribir, luego poco a poco me fui encontrando con menos tiempo y con menos ganas de entrar en el circulo vicioso, si lees otros blogs entonces comentas, ellos en recompensa te comentan de regreso y te hacen sentir importante o tal vez talentosa, de nuevo agradecida te metes a sus blogs y aunque no tengan nada que ver contigo o carezcan de talento o de siquiera bonitos colores les comentas, claro se repite el circulo vicioso y de pronto te ves leyendo 35 blogs.
No se si la experiencia sea igual para los demas pero para mi asi fue, sinceramente me harte, y me aburri, me sincere conmigo misma y me di cuenta que no tenia nada que ver con la mayoria de las personas que leía, luego tambien me di cuenta que de amigos nada, que simplemente era una ilusión creada por la familiaridad de los temas planteados en los blogs de cotidianeidad. La intimidad que se crea confunde y se siente una rete honrada de ser aceptada por los blogstars, ellos y ellas, grandes blogueros que tienen chorromil comentarios y visitas, pero no es real, tienes que estar constantemente dando y nunca recibes, eso a la larga cansa y cansa mucho.
Después de estar separada de este mundo tanto tiempo me siento un poco mas relajada, me siento mas libre para leer blogs y no me siento comprometida ni a comentar ni a volverme fan de nadie.
Entiendo que toda esta experiencia es únicamente mía y que es susceptible a ser una real exageración y una real pendejada.
Mm pues me siento lista para volver a escribir, me había tomado un largo tiempo para ajustar ciertas ideas en mi cabeza, creo que ahora ya estan en su lugar, ahora me falta encontrar la manera de expresarlas, poco a poco también me sentiré lista para escribir en otros lugares.
Bueno pues eso, que estoy de regreso.

frases de niños

(lo copié de cn)

ADRIANA, 3 años

Adriana, al meterse por primera vez en una piscina en la que hacía pie, exclamó: «¡Hala, esta piscina sí que tiene suelo!».

Alejandro, 5 años

Alejandro todos los días le quitaba dinero a su padre de la cartera. Un día su padre le pilló y le preguntó: «¿Qué haces? ¿Me estás robando?». Alejandro le respondió: «No lo estoy robando, me lo estoy encontrando».


Manu, 7 años

El padre de Manu le hizo una sopa para cenar y le dijo:«Cómetelo, que está muy rico». El niño tomó dos cucharadas y le contestó: «Papi, tú y yo tenemos gustos distintos».


Juana, 5 años

Un día Juana intentaba ponerse las zapatillas sola, y le preguntó a su madre: «¿Ésta en qué pie va?». Su madre le contestó: «En éste». Y la niña dijo: «Vale. ¡El otro no me lo digas!»..


Mario, 4 años

Mario estaba hablando un día con su madre sobre lo que quería ser de mayor. Su madre le preguntó: «¿Cómo te gustaría trabajar: de pie, como tu tío Javi, o sentado, como Jordi?». Mario, viendo a su abuelo en el sofá, dijo: «Tumbado, como el yayo».


Leo, 5 años

Leo, un día que estaba muy enfadado porque su madre no le hacía caso, le dijo: «¡Yo nací de tu barriga, sé todo lo que piensas!».


Eloi, 5 años

A Eloi lo estaba cuidando una amiga de sus padres. Cuando iban hacia casa, ella le preguntó: «Eloi, ¿tienes frío?». Y él le contestó: «No tengo ni frío ni calor, estoy del tiempo».

Jairo 3 años
Un día dijo Jairo: 'Cuando sea mayor, si tengo bigote, me llamaré Paco'

Carlota 5 años
Los padres de Carlota se fueron a China de vacaciones, así que ella se quedó con su abuela. Cuando volvieron, lo primero que dijo Carlota nada más verlos fue: 'Ahora tenéis que tener otro niño, y así, en el siguiente viaje, nos vamos los tres y el pequeño es el que se queda con la abuela'

Hugo 4 años
Hugo preguntó a su madre: 'Mamá, ¿cómo salí de tu barriga?'. Y su madre le respondió: 'Pues primero salió la cabeza, después los hombros, luego el cuerpo y al final las piernas'. Y dijo Hugo, asustado: 'Mamá, ¿pero es que salí destrozado?'


Marta 4 años
Marta había oído hablar a su hermano mayor de que el hombre venía del mono, así que le preguntó a su madre: 'Tú, mamá, cuando eras mono.. ¿ya llevabas gafas?'

Tomás 6 años
Un día Tomás le preguntó a su madre: 'Si quieres ser torero, ¿el toro hay que llevarlo o te lo dan allí?'


Nacho 6 años
Una mañana, cuando su madre lo despertó para ir al cole, le dijo Nacho: 'No quiero ir más al colegio. Bórrame'. La madre le contestó: 'Pero si ya no te puedo borrar, tienes que ir todos los días'. Nacho, con cara de asombro,
preguntó: '¿Es que me habéis apuntado con boli?'


Manuel 3 años
En la escuela infantil a la que va Manuel también hay bebés. Un día estaba mirando cómo uno de 10 meses pasaba las páginas de un cuento mientras balbuceaba sin parar, y le dijo a su profesora: 'No me gusta nada cuando lee en inglés'


Alan 3 años
Alan iba con su madre en el metro de Barcelona cuando subió un chico negro. Alan miró a su madre y le dijo emocionado: 'Mira, mamá, ¿quién es?'. Su madre le contestó 'No sé, Alan'. Pero él insistió: 'Que sí, mamá, ¿quién es?'. Alan, al ver que su madre no contestaba, le dijo gritando: '¡¡Mamá!! ¡¡¡Eto'o!!!'


Marta 3 años
Una noche, mientras todos dormían, Marta se acercó a la cama de su madre y le dijo: 'Mamá, mamá he hecho pipi, pero no he tirado de la cadena para no despertarte, ¿vale?'

Claudia 4 años
El padre de Claudia se agachó para atarle los zapatos, y la niña, al verle la coronilla sin pelo, exclamó alucinada: '¡Papá, tienes carne en la cabeza!'

Daniel 5 años
Daniel estaba demostrándole a su madre que ya sabía deletrear palabras, como 'veterinario', así que empezó a decir: 'B, e, t'.. Su madre le corrigió: 'No, Daniel, B no, V'. Y el niño respondió'¡Sí, hombre, uveterinario va a ser!'

Isaac 4 años
Isaac iba corriendo, tropezó con su hermanita y la tiró al suelo. Su madre le dijo: 'Isaac, ¿qué le tienes que decir a tu hermana?'. E Isaac respondió: 'Que se aparte'

David 5 años
Un día les dijo a sus padres: 'Y vosotros, cuando yo tenga novia, ¿dónde vais a vivir?'

miércoles, 8 de julio de 2009

Curando la herida de la cesárea

Mitología de la cesárea (desde el útero al infierno y vuelta al mundo)

Curando la herida de la cesárea



Desde que empezó a interesarme el tema, el parto ha pasado de ser básicamente una expresión activa de las mujeres a ser un acto médico mediante el cual se extrae al bebé. Cuando tuve mi primer hijo, la tasa de nacimientos por vía abdominal no superaba el 10%. A finales de los noventa, la tasa de cesáreas oscilaba entre el 20 y el 40%, dependiendo de si el hospital realiza docencia o no. Si es un hospital docente, la tasa de cesáreas suele ser más alta. ¿Qué es lo que estamos enseñando?

Mi reacción inicial al comprobar como se robaba el nacimiento a las familias para dárselo a los expertos fue la rabia, la indignación, y el enfado que me llevaron a querer hacer algo sobre la epidemia de cesáreas. Mezclada con estos sentimientos estaba mi creencia de que todo en esta tierra sirve para el crecimiento de las almas, todo, incluido las cesáreas. En mi deseo de cambiar la manera en que se hacían las cosas, estaba permitiendo que el problema siguiera igual. A nadie, y menos a una cultura, le gusta que le cambien desde fuera. A mi no me gusta nada que alguien intente cambiarme, y a los médicos tampoco les gusta que yo pretenda cambiar la obstetricia. De hecho, creo que la única persona a la que le gustan que le cambien es al bebé cuando tiene el pañal sucio.

No, antes de que yo pretenda cambiar a nadie, hay una pregunta que deberíamos hacernos. La pregunta es ¿de que puede servir el que haya una epidemia de cesáreas? La cesárea le sirve al alma del mundo de la siguiente forma. Las madres a las que se les hace una cesárea incian un viaje mítico. Para explicar este mito, o la dimensión transpersonal de la cesárea, os voy a contar una vieja historia. De hecho es un relato de la Antigua Babilonia. Cuando escuché esta leyenda, enseguida lo relacioné con la experencia psicológica de las mujeres que han tenido una cesárea. Escuchar el relato del descenso de Inanna a los Infiernos nos recuerda la dinámica emocional de las mujeres que han sufrido una cesárea. Podemos entender desde una perspectiva más amplia como puede cambiar el mundo a traves del viaje que realizan las mujeres en el parto, sea por el camino fácil o difícil, y ver el camino para la recuperación. Lo más fascinante del mito es como nos permite ampliar nuestra comprensión y que esta perspectiva siga creciendo. Bajo la luz del mito de Inanna, podemos transformar la epidemia de cesáreas de algo puramente misógino en otra oportunidad que tienen las mujeres de profundizar en su alma y convertirse en sanadoras.

A Inanna se le pide que abandone el mundo y descienda a los infiernos. Cada vez que atraviesa una puerta en su descenso debe hacer una ofrenda. En las primeras puertas se quita sus objetos externos: las joyas, la corona, el velo, la gargantilla. Conforme desciende pierde su vestido, sus medias, su ropa interior, se quita todo. Debe ir más allá aun para poder descender en la profundidad. Se arranca entonces la piel, los músculos, las vísceras, hasta que sólo quedan sus huesos que son colgados en el rincón más remoto del infierno. He aquí Inanna, la Reina del Cielo, reducida a un saco de huesos en lo más bajo del infierno. Esta historia encierra un misterio central: sólo cuando la Reina de la Muerte da a luz en el infierno se permite que Inanna inicie su viaje de regreso. Se pone sus vísceras, sus músculos, su piel. Luego viste su nuevo cuerpo con sus prendas, su vestido, su gargantilla, su velo, su corona y sus joyas. Cuando emerge del infierno lo hace con un cuerpo renovado espiritualmente y radiante por haber viajado a la profundidad. Ahora es en verdad la Reina del Cielo, por que ha conocido y trascendido el infierno.

Cuando una madre es convencida o incluso obligada a someterse a una cesárea se convierte en una ofrenda de sacrificio igual que Inanna: debe descender por debajo del nivel egoico de consciencia al lugar donde el mundo terrenal deja paso al alma. Es una víctima en el sentido original de la palabra, sacrificandose a si misma por el bien de su hijo. Al menos esa es la historia que les cuentan a muchas madres que han tenido cesáreas, sea cierto o no (lo de que la cesárea salvó la vida de sus bebes). La madre ofrecerá su cuerpo, su mente y su alma al sacerdote/médico en el altar de la obstetricia si esto puede ayudar a su bebé. La anestesia alterará su nivel de consciencia, su alma viajará por el subconsciente. Será desnudada, su piel, sus músculos, sus vísceras serán manipuladas para que de a luz por cesárea. Una vez que despierte podrá reclamar un nuevo cuerpo espiritual, una vez, claro está que haya integrado el namiciento y comprendido de que le sirvió a su alma el que su hijo naciera por cesárea.

Cuando las madres que se preguntan "¿de que sirve la cesárea?" se queden sin respuestas, tendremos la oportunidad real de curar la epidemia. Sino, estamos intentando cambiar el sistema desde fuera. Mi impresión es que cuando las madres dejen de verse como víctimas y empiezan a verse como anadoras, o chamanes, habrá menos cesáreas en la comunidad. Si por el contrario siguen sientiendose heridas, culpables, avergonzadas de su experiencia en el parto, serán menos efectivas para cambiar la manera en que nuestra cultura da a luz.

Cuando una madre que ha sido abierta empieza a sentir que su cesárea fue un viaje iniciático y se permite explorar los aspectos más profundos de la curación se libera una cantidad enorme de energía psíquica. Reprimir o negar el trauma requiere muchísima energía pero una vez que la experiencia se integra (es decir, se siente, se expresa y se libera) toda la energía que antes se utilizaba para defenderse se libera para la acción creativa. Una madre que se sienta bendecida, incluso si ella nunca habría pedido de manera voluntaria la "bendición" de la cesárea ni volvería a pasar por ella, es más efectiva para educar a las demás, que una madre que se siente culpable y herida. Cuando Inanna emerge, lo hace radiante por su viaje a la oscuridad.

Comparto este mito del descenso de Inanna porque es un arquetipo inusual de madre: la que se ha
enfrentado a la Muerte en el Parto y ha salido indemne. Las madres que dan a luz de manera natural conocen ese sentimiento de pelear con la Muerte por el alma del bebé que tiene que nacer, las madres que sufren la cesárea conocen algo de la sombra del alma que una vez que se hace consciente servirá de matrona y de guía para todas las mujeres en el parto. Cuando una mujer da a luz conscientemente a menudo exclama: "Ahora sé que puedo hacer cualquier cosa". En ese glorioso momento, la mujer defiende su derecho pertenencia por el parto a la nueva especie de la evolución -el Homo Divinus- la de los humanos que son dueños de su propia experiencia. Cuando la mitad femenina de la humanidad recuerde esto, no me imagino como será el mundo. Si no se nos maltrata a las madres en nuestro momento más esencial de creatividad, y si incluso cuando la cesárea es necesaria la madre vive la cirugía como un viaje del alma, se alcanzará el equilibrio. Sin víctimas, sin opresores. Sin opresores, sin víctimas. En la historia de Inanna queda claro que ella eligió bajar a los infiernos, de la misma manera que las madres aceptan su destino en el parto: sin victimizar a la Diosa en este milenio.

Así es como yo veo a las madres: todas son diferentes rostros de la Diosa. El rostro de Inanna me ha saludado cada vez con más frecuencia en numerosos nacimientos de la últimas generaciones. Tiene un rostro firme, fuerte, y las huellas de su sufrimiento y su alegría se reflejan alrededor de su ojos y de su labios. Habla apasionadamente, como la lava su mensaje que fluye más allá de sus palabras y el sonido de su voz es pura calidez. Nunca cesa de percibir, ella capta las ideas de aquí y de allá para alimentar el futuro. Gracias a su viaje conoce bien la oscuridad, está acostumbrada a los matices, a las sombras y la penumbra, a las claves para ver más allá. El rostro de Inanna siempre me invita a profundizar, a ir más lejos. Ella ilumina los pasadizos más dificiles, y nos enseña a atravesar cada uno de ellos de la mejor manera. Frente a frente con Inanna, veo a las madres del mundo entero, practicamente siempre pariendo de manera natural, porque las cesáreas ya no le servirán al mundo. De esto nos sirve ir al infierno y regresar, para aclarar el camino a las proximas generaciones de manera que el nacimiento pueda iluminar los rostros antiguos y nuevos de la Diosa.

Dedicado a Janice, sanadora extraordinaria. 10 de Enero de 1997

Copyright © Jeannine Parvati Baker


Traducción de Ibone Olza

martes, 23 de junio de 2009

la profundidad de parir

Esto lo escribió Cristin en respuesta a un desahogo por un parto traumático, me pareció hermoso y muy cierto todo lo que dice, así que con su permiso lo copio aquí por si puede ayudar a alguien más:
El parto es un trauma, alguna habrá que diga que no lo pasó mal, pero son la minoría, la ralidad es que nadie te prepara para lo que se te viene encima, como se pare continuamente se comete el error de banalizar, cuando la realidad es que es una experiencia que te sobrepasa, que te pone del revés, es una pequeña muerte, el dolor rompe todas tus defensas, te desnuda frente a la verdad de que no eres dueña de tu vida, te asusta... no, en realidad te acojona....te vuelve completamente vulnerable, y te ves de repente en una frecuencia que no habías ni intuido que existía, tan a salvo estamos siempre que nos sentimos poderosos, creemos que tenemos el control, creemos que tenemos derechos.... y no recordamos que es un milagro estar vivo, que es un privilegio que no nos pertenece... recuerdo que tras el parto alguien vino a mi habitación comentando como de pasada la última noticia del telederiario, sobre que un hombre había quedado atrapado vivo en su coche en un accidente y que para cuando lograron ir a rescatarlo había muerto... ese tipo de noticias que escuchamos sin oir tantas y tantas veces... pués recuerdo que en ese momento, la noticia me heló la sangre , me metí por un momento en la cabeza de ese hombre anónimo, sentí algo muy raro, como si estuviera en su pellejo casi pude oler su miedo ante el dolor, la soledad de sentir la muerte cerca sin nadie a quien asirse... me dió mucha mucha tristeza por él... y me chocó sentir así porque lo normal es quedarse en el dato y ya está, no trascendemos los hechos, no conectamos con las emociones de la gente, jamás estamos en esa sintonía tan abierta y tan empática, jamás estamos tan fuera de nuestro ego como en ese momento, en el que nos hemos disociado de nuestro cuerpo, del que nos hemos distanciado sin saberlo, ante su traición al hacernos sentir tanto dolor, la maternidad te abre una ventana en el alma, le concede protagonismo, nos hace ver por primera vez la vida con sus ojos.... los del alma, no los del cuerpo, por primera vez ves la realidad, eres mejor persona, más empática, más consciente, más vulnerable, más humilde...
Pero el problema es que no estamos preparados, y la experiencia se nos queda grande, nos quedamos con el miedo, con la humillación y el rencor que hemos sentido al necesitar tanto de la gente y sentirla tan lejana, nos olvidamos de que ellos como nosotros cuando nos sentimos seguros, no estamos en esa sintonia... no podemos culparlos de ser solo expectadores, a nosotros nos ocurre igual, el olvido nos permite continuar con la vida, con el día a día.
El miedo abre puertas, derriba muros, te deja desnuda, y tiritando... pero cuando pasa, tu ego se olvida facilmente, y vuelve a querer tomar el control, te pide que te enfades, que busques culpables... yo descubri que no los hay. si te han hecho cesarea ese será el problema, si no te la hicieron será ese otro, si intervinieron porque lo hicieron, y si no por desidiosos... cuando la única cosa que podríamos reprochar a la gente de veras es no haber sintonizado con nosotros, no habernos acompañado en nuestra soledad, no habernos querido hasta el punto de convertirse un poco en nosotros para haber así podido compartir la carga de ese momento, seguro que recuerdas más los gestos que las acciones, las palabras que las maniobras... lo que realmente les reprochas es su falta de amor...
pero si eres objetiva sabrás perdonar, porque es lógico que no estemos siempre en esa sintonía que te comento, ¿te lo imaginas?, uff no podríamos superar las tristezas del mundo...
Pero se ve que esa apertura emocional viene con el lote de la maternidad, se ve que es necesaria para capacitarte en el cuidado de otro ser humano, uno que va a depender absolutamente de tí, sin ese sentimiento nos los protegeríamos igual, el amor de madre ese del que hablan... ¡porqué te cres que es tan fuerte, tan especial, tan sobrehumano?

Yo siempre he dicho que todo el mundo debería parir, sobre todo los hombres, todos deberíamos pasar por esa experiencia, el mundo sería sin duda un lugar mejor. A ver quién tenía huevos de quitar vidas despues de haberla dado, después de haber sentido el milagro que conlleva y haber experimentado la piedad ante el dolor universal que nos iguala... sentiriamos todos más lástima del ser humano y menos rabia ¿no?

lunes, 25 de mayo de 2009

las cesáreas

leyendo el blog de madre reciente y su último post donde habla acerca de las diferencias entre cesárea y parto me insipiré para este post donde como ni quien comente ni quien se ofenda puedo realmente poner todo lo que yo creo, basado claro en lo que he leído, en lo que me han dicho gines y parteras y en MI experiencia.
como algunos saben mi primera hija nació por parto vaginal, a pesar de la episiotomía o del dolor nada se compara con la cesárea, la cual fue mucho más dolorosa, mucho más difícil de recuperar y claro en la que sentí el peor miedo.
muchas conocidas prefieren cesárea porque dicen que no duele....me parece una decisión basada en la ignorancia y el egoísmo, uff la ignorancia es enoorme, vamos a hacer ricos a los gines porque nos han convencido que parir es algo que nadie puede resistir....si no son chilaquiles me dijeron por lo menos 4 de estos doctores cuando me adentré en la búsqueda del parto natural y al parecer útopico de esta época.
porqué las llamo egoístas? pues porque si decidimos tener hijos tenemos que hacer lo que sea mejor para ellos, un parto vaginal y lo menos instrumentalizado posible es lo mejor.
claro que las cesáreas y episiotomias, y forceps y etc están hechos para salvar a los bbs o a las mujeres en caso de emergencia, pero aquí la palabra clave es esa, EMERGENCIA.
me dicen no juzgues...pero no puedo no hacerlo cuando programan cesáreas porque quieren que sean de un signo zodiacal en particular (que estupidez), o porque quieren que nazcan más bonitos...aa no eso si que no es egoísta (leáse con sarcasmo), o porque no quieren que su vida sexual se vea afectada :S
en primera la vida sexual después de un parto obvio es diferente pero no por eso es peor...si no se practicaran episiotomias solo por rutina entonces aún sería más fácil, pero el sexo después de una cesárea es mucho más tardado y en muchos casos más incómodo...
recuerdo que cuando estaba entrando al quirofano en mi cesárea le dije a mr. barbas, aaay es que no entiendo porque las mujeres viven esto sin miedo, me van a abrir la panza estoy aterrada, cómo le hacen para ser tan valientes? él me contestó diciendo que las mujeres que no tienen miedo es que tienen poca consciencia de sus cuerpos, cuánta razón, como programar una cirugía sin tener una pizca de miedo? pues claro no tienen una real conexión con sus cuerpos, no tienen idea de lo que va a suceder y claro prefieren una cesárea porque eso las aleja más, se insensibilizan mas, no se tienen que enfrentar a si mismas y al dolor.
Como dice Laura Gutman, una cosa es el dolor y otra muy distinta el sufrimiento, en mi cesárea sentí dolor, y sufrí, con mi parto sentí dolor pero jamás sufrí...
Es hora de cuestionarnos la raíz de nuestras decisiones, es hora de reconectarnos con nosotras mismas con nuestros cuerpos, si nos sentimos atacadas con las luchas pro parto respetado es porque en el fondo sabemos que el miedo y el egoísmo nos están ganando...

sábado, 23 de mayo de 2009

provecho!!!

Los que son asiduos a la condesa conocerán a la famosísima señora de los collares:

Se te aparece de pronto y te empieza a vender unos collares y pulseras que saca de su ya famosa cajita.
te los vende bastante mas caros de lo que realmente deberían ser y cuando amablemente (a pesar del hartazgo de estar rechazando vendedores cada 5 min...arg los inconvenientes de andar por la condesa) le dices que no te interesan empieza con la historia triste de su vida, de nuevo rechazas la oferta y empieza a enojarse...te alejas y te sigue....uff me ha seguido por todos lados...cajeros, tiendas, una vez hasta mi ex casa!! pero bueno cuando por fin la convences de que te deje en paz, qué sucede?
te dice con toda la mala leche del mundo
PRROVECHO!!! (léase con cara de estreñimiento)

Igual es un post rete menso aaay pero quería saber cuantos la han conocido...
que me ha tocado saber de miles de celebridades que la han visto....


sábado, 16 de mayo de 2009

ahora si hablando en serio

cuantas veces en nuestra juventud nos sentimos lo suficientemente poderosos como para irnos a luchar por lo que creíamos estaba bien? por nuestros ideales?
cuántos de nosotros nos creímos los mas idealistas, preparados, versados en el tema?
muy pocos llevaron todos sus ideales a hechos mas realistas, pocos trabajaron por el cambio, y aún menos pocos fueron valientes en mantener su causa y vivir de alguna manera fuera de la sociedad...
lo menos menos son las mujeres que están ahí, las cuales están a veces tan preocupadas por el rollo político que pierden su lugar como mujeres, su individualidad y su femineidad.
a qué me refiero con esto? pues a que luchan por ideas hechas por y para hombres, en donde la maternidad, y la verdadera igualdad de derechos queda nulificada.
cuántos casos conozco de mujeres que andan de revolucionarias con sus parejas revolucionarios y llegan a su casa a hacer la cena y muchas veces a ser golpeadas por su mismo guerrero por que la cena no estuvo a tiempo.
cuántas conozco que luchan tanto por igualdad en el trabajo y cuando tienen hijos se dan cuenta que para haber igualdad tendrían que considerarse las diferencias.
la maternidad revoluciona la vida de las mujeres, y estás creen que ser iguales a los hombres es dejar a sus hijos en guarderías, olvidarse de las necesidades básicas de los bebés y ver como locas a las mujeres que aceptan esta etapa de la vida viéndolas como sumisas mujeres que se quedan en casa.
cuál es el logro social en la lucha de géneros si nuestros "revolucionarios" y nuestros izquierdistas siguen creyéndonos sus chachas y peor aun sus putas?
mano a mano en la manifestación pero esa igualdad se pierde en casa y en las mismas demandas que comandan las luchas que encabezan.
como tener un cambio en la sociedad? en la política? o en el mundo si seguimos dejando que nos quiten nuestros partos, nuestras lactancias?
si permitimos que en las salas de parto manden los protocolos en vez de el respeto??
cómo van a ser en el futuro estos niños traídos al mundo entre violencia y maltratos?
de qué sirve lograr que las mujeres nos superemos en el área laboral si no nos permiten siquiera la mas mínima intimidad en quizá el momento más importante en la vida sexual de una mujer?
despojarnos de nuestra sexualidad, violentarnos en nuestro momento de poder máximo, es esto igualdad?? es esto el logro al que hemos llegado?
el estar tan alejadas de nuestro cuerpo, sexualidad y espiritualidad que permitimos todos estos maltratos y todos estos despojos porque creemos lo hacen por nuestro bien?
pero que vivan las políticas de ahora, que vivan ellas y su pseudo respeto por las demás mujeres y por ellas mismas, que pierdan la noción de lo importante.
cómo permitimos que la industria farmaceutica nos robe nuestras lactancias porque es más cómodo o porqué nuestra leche "no es buena", que asco que vivamos y trabajemos para ellos, que no nos creamos capaces, que no confiemos en nuestro cuerpo, que nos dejemos aplastar y que no nos permitamos vivir nuestra propia lucha basada en demandas verdaderas, en problematicas reales.
pero qué importa no? mientras estemos guapas, trabajemos, seamos buenas en la cama y no nos cuestionemos de más seguro que encontraremos la feliciad, ya sea de la mano del revolucionario machista o del banquero capitalista, peor aún de la mano de otra mujer que repite estas violencias para sentir que tiene un lugar en el par.

jueves, 14 de mayo de 2009

a esas mamás....

Ayer un grupo de amigas y yo vivimos, a través de una del grupo, un dolor espantoso; un luto se posó sobre nuestras cabezas cuando su bebé de 4 días murió luchando por su vida.

Nadie puede siquiera comenzar a entender el dolor de esta familia, de la mamá que hace unos días estaba preparándose para su parto, que llevaba 9 meses de amar incondicionalmente al bebé que por dentro iba creciendo poco a poco.

Ella despertó con dolor, un dolor diferente a las contracciones que recordaba con su primer hijo. Un chorro de sangre recorrió sus piernas y el miedo atenazó su corazón. Se fue a urgencias no sin antes informarnos que estaba preocupada pero que creía que lo que le estaba sucediendo era parte natural del parto.

Al llegar al hospital le dieron malas noticias, había un desprendimiento de placenta y se requería realizar una cesárea de emergencia. Su bebé nació y no estaba bien. Unos días después murió.

La mamá no se encuentra bien. Nosotras como amigas y mamás tampoco estamos bien. El dolor que debe estar pasando es completamente indescriptible; nadie se merece vivir algo así. El concepto de muerte y de pérdida es para nosotros algo incomprensible; cuando fallece un hijo se pierde todo. La fuerza necesaria para sobrevivir es admirable; es un sentimiento innato en cada madre.

El dolor de las que la rodeamos es mucho, no lo podemos imaginar ni entender. Y el agradecimiento de tener a nuestros hijos a nuestro lado nos hace sentirnos agradecidas, pero el ponernos en su lugar para apoyarla nos causa una helada en el corazón.

Cuando me enteré de mi primer embarazo me sentí plena, feliz. Cuando nació mi nena me di cuenta del valor de mi vida, y al mismo tiempo comprendí que nada iba a ser igual para mí, que mis prioridades no eran las mismas. Ver a mi hija recién nacida entre mis brazos me dio la respuesta a muchas preguntas pero al mismo tiempo me hizo cuestionarme más acerca de otras cosas. Había nacido de mí pero no era yo; era un ser individual que había venido a tener su propio camino.

El amor más increíble e incondicional surgió de un corazón que no creí capaz de tener esos sentimientos, y mi vida cobró sentido pero al mismo tiempo el cuestionamiento filosófico de la vida se abrió paso cuando me pregunté de dónde venía mi hija.
Con mi segunda hija las dudas han sido aún mayores. Con la cesárea que viví de manera tan violenta me pregunté qué pasaría si la perdiera o si ella me perdiera a mí, y los cuestionamientos se hicieron más fuertes.

Si el cosmos te regala un hijo, ¿con qué derecho se lo lleva? No existe lógica ni justicia cuando se vive más que los hijos, no es natural y por eso es algo que nos duele tan desmesuradamente.

La maternidad conlleva muchas cosas: el vivir un embarazo sano y feliz, la preparación para un parto respetado y no-violento, una lactancia llena de amor y de información ya que es dar lo mejor y una crianza basada en el respeto para el bebé y siempre fundada en información, en hechos y en nuestro instinto mucho más sabio que las palabras de quién nos rodea y de libros con métodos y remedios fáciles.

Pero la maternidad también es pérdida y desgraciadamente muchas mujeres han perdido hijos, han tenido que vivir el peor dolor que un ser humano pueda sentir y se merecen algo mejor, su fuerza y su amor debe ser recompensado. Así como la maternidad duele cuando los hijos sufren y duele cuando creemos que no lo hacemos bien o duele cuando nos sentimos agobiadas o cuando nuestro hijo tiene algún impedimento físico o mental, la maternidad de un hijo perdido es la que merece más respeto, porque una mamá que sufre eso es la más luchadora, ya que jamás será recompensada como las demás con el beso de su retoño o con su sonrisa; carcajadas, que hacen que todo valga la pena.

Por esto y más escribo este texto como reconocimiento a esas mamás, a las que perdieron una parte de ellas, a las que sienten que no van a sobrevivir y aún así siguen luchando por sus familias, por las que se merecen algo mucho mejor y las que con su valentía son un ejemplo para todos los que creemos que no podemos más; su fortaleza nos impresiona y yo espero que con mis palabras pueda arropar a alguna que ha pasado por esto y sienta que no le es posible continuar.

Este mes de las madres pensemos en esas mamás que no tienen a sus bebes, en esos hijos que no están aquí, en esos corazones rotos y separados que con certeza puedo decir que si un día fueron uno, algún momento se reencontrarán.

jueves, 2 de abril de 2009

31 cosas de misspinky

1.- Todos los días me tengo que tomar un chai venti latte deslactosado extra hot si no me pongo de malas y sólo puede llegar a ser reemplazado por una docena de capuchinos descafeinados del globo.
2.- Usé lentes de fondo de botella cuando me hartaba de los de contacto hasta los 20 años que me dejé operar.
3.- Odio hablar por teléfono
4.- Crianza Natural me ha salvado la vida muchas veces.
5.-Mis libros favoritos son libros infantiles, supongo que porque a esos si les entiendo.
6.- Soy alérgica al keflin
7.- La verdad es que no me considero buena amiga, simplemente no se me da.
8.- Pero si me considero una buena mamá.
9.- Cambio de opinión cada 5 min. Hoy me caes bien, mañana seguro no te voy a soportar.
10.-De niña soñaba con casarme un día con Cri-Cri
11.- Desconfío de la gente con mala ortografía.
12.- Soy la peor conductora, una vez choque levemente 5 veces y tres de ellas fueron contra el mismo poste. He tenido dos pérdidas totales.
13.- Toqué la guitarra acústica por 5 años hace 6 y no me acuerdo ni de una nota.
14.- Estuve en el equipo de natación de la nelson vargas y odie cada segundo de los 4 años que nadé ahí.
15.-Me da pena decir que fui en el tec.
16.- Soy adicta a la coca light y mi lucha diaria es no tomarme ninguna
17.- Extraño mi arete en la lengua y me lo quiero volver a poner aunque todos me ven como en regresión.
18.- Tengo una obsesión con las estrellas.
19.- Lo mejor que he hecho en mi vida fueron mis hijas.
20.-En tercero de secundaria fui una perra total, hasta la fecha me siento culpable de algunas cosas.
21.-Tengo la peor memoria del mundo, nunca me acuerdo nada, he hecho muchos ridículos por eso.
22..-No soporto a los sidekicks de las películas de disney y aborrezco a mickey mouse.
23.- Toda mi vida quise una casa en el árbol jijijiji
24.- Uno de mis mayores placeres culposos es oír a dead can dance
25.- Las drogas me parecen la peor pendejada del mundo y la gente que las usa me parece bastante estúpida, las probé de joven y x, pero que pena ajena los que no lo superan nunca. (esto requiere un post bastante largo pero soy bastante clara al respecto, espero no ofender a nadie y hacer pensar a algunos; aaay que super teacher yo).
26.- Soy mucho mucho más insegura de lo que parezco, mucho.
27.- Soy la fan no. 1 de yo gabba gabba!
28.- Fui una geek fan de star wars y los comics, luego tuve hijas y ya no me alcanzó pero ya vendrá mi tiempo de recuperar el tiempo perdido.
29.- Nunca he visto una película de james bond y no pretendo cambiar ese hecho proximamente.
30.- Todos los días leo la jornada.
31.- Odio la palabra chair@ y la expresión fans así como la forma de escribir de los "cHeeKoss d aOrA" (o como sea que sea) puaj puaj.

lunes, 23 de marzo de 2009

ahora casi 26





Resulta que inspirada en el ùltimo post de la lata me decidì escribir todo lo que me ha pasado este año de locuras y cambios, y todo a raìz de que el domingo cumplo los 26 de miedo...uff hace 10 años andaba como loquita enamorandome, perdiendo mi virginidad, probando la mota, huyendo de la casa, siendo corrida del tec ccm (for future references), rebelandome contra todo y todos...puf que vieja estoy.
Pero pensandolo bien qué es lo que realmente ha pasado? un cambio de casa esperemos definitivo, una Sarah hermosa entrando en mi vida sin entender como no estuvo en ella todo este tiempo, mi pequeña Fresa, perra desmadrosa que me da el doble de trabajo que mis dos hijas juntas...pero realmente adorable.
El año pasado tenía casi tres meses de embarazo, y me pase todo el día cumpleañeril en el cine. Me sentía perdida porque no encontrabamos una casa, porque no me sentía estable, porque tenía pánico de estarla cagando en todas las decisiones tomadas; me sentía rabiosa de estar embarazada, no me sentía lista para una segunda bebé, para todo lo que representaba, me sentía culpable por sentirme así, veía mi cuerpo (que me habia costado un chingo de trabajo recuperar después del embarazo pasado) yendose al carajo, me sentía fisicamente de la fregada, vomitando todo el día, y para acabarla de joder tenía amenaza de aborto, no entendía porque no me podía conectar con el bb, estaba fuera de mi cuerpo y sobretodo estaba reemputada.
Mi abuelo llevaba unos meses de muerto, y el dolor se estaba acomodando en mi vida como algo común, no podía llenar ese hoyo que me hacía vomitar cuando lo observaba.
Me sentía tremendamente sola, estaba reestrenando un amor que creía perdido pero me había alejado de todo mi mundo para poderlo vivir, y aún enamorada me sentía sola, cómo era eso posible?
Mi universo interno era un desmadre total. Cumplir 25 me apanicaba, medio siglo de nada...
Pero decidí cambiar, me entregue a mi embarazo y a mi hija, me entregue a buscar un parto que esperaba liberara muchas necedades y dolores guardados y seis meses después no logro curarme de la cesárea que (aunque me digan exagerada y loca) me enseñó de verdaderos traumas y me dejó imposibilitada para explicar lo violada que me sentí. Me salvo la vida mi hija, es un regalo tan inmerecido y hermoso que me ha ido curando y dado fuerzas para encontrar en este desmadre mierdoso de vida algo de luz...
Este año todo es diferente, tengo un hogar, construí ese hogar.
Cumplo 26 años y ya siento que son 26 de algo. Aunque sí me siento vieja, y mucho.