lunes, 3 de septiembre de 2012
5 años
Comencé este blog cuando mi abuelo murió. Necesitaba el desahogo.
Ahora no escribo, comparto imágenes desorbitantes, fotos que yo saco y pornográficas varias. Casi nunca escribo. Mi nuevo blog dice mas de mi que leer todos los posts hipócritas se este. Lo leo y me da asco, ¿quién es esta tipa que escribe para los demás y nunca dice la verdad?
No me leo, no me conozco, o estoy muy desconectada. No me encuentro.
Ahora ya no soy miss pinky, la cursi que tenía miedo de decir que amaba, cogía o soñaba. Ahora soy la clementine tangerine, la Nats, la que a nadie engaña.
Ya pase por querer ser blogstar, sueño guajiro de una adolescente de mas de veinte. No me interesa ligar o tener fans, no quiero conocer a nadie y el pensar que pudiera conocer a alguien a través de mi nuevo blog me asusta mucho mas que enseñar esta cursilada .
Pero no, también esta rosa, ñoña fui.
También escribí con verdad, también me apasione con estas letras, con las respuestas y también conocí amigos, personas que siguen en mi vida como hermanos.
Ya no soy la misma que a los 24 pensaba que el peor dolor de la vida era darte cuenta que escribir no era ni seria mi mayor don y menos que seria mi carrera.
Ahora puedo aceptar que empecé este blog con ganas de sentirme apoyada para a la larga escribir de a de veras. Cual fue mi decepción al saber que no era ni tantito talentosa o interesante.
Lo superé al mismo tiempo en que tomaba conciencia del verdadero peligro del blog, mi peor error había sido escribir para otros, buscar la "fama" para sentirme bien, alimentarme de comentarios y visitas. Soñaba con recibirlos de quienes admiraba mas, acariciaba el Mail que me notificaba el nuevo comentario, pero jamás era suficiente. El vacío nunca se lleno.
Escribía para los demás. Era deshonesta. Y así decido vivir, no escribir. Ahora mi blog no refleja lo que quiero que sepan de mi, refleja lo que soy y mi vida es la mentira. Ya cambie un poco el libreto. Me entretiene mas. Al menos me resguarda mas.
Hace 5 años tenía una familia, papas, hermanos, una hija, abuelos y abuelas. Tíos, primos que eran amigos. Una ciudad vivida desde la condesa. Una casa, un camino espiritual, me creia única con la historia de mis papas hippies, creía en Dios.
Hoy soy cínica pero de a mentis. Soy huérfana de papá. No tengo mas abuelos y solo me queda una abuela. Mis tíos me ven como a la peste, mis primos se esconden de mi y la casa en la condesa es solo un letrero que reza: en venta. Tengo dos hijas, dos perros, corro para ejercitarme y vivo en el Caribe, por primera vez en mi vida disfruto esta pequeña ciudad. Siempre la odie por superficial, tetas, culos y caras operadas por todos lados, gringos abusivos, arte y cultura imaginarios y calor infernal. Hoy la amo por honesta, el calor derrite el maquillaje, te quita la ropa que usas para esconderte, mexicanos conscientes, naturaleza indómita y belleza real. Ardiente y pacifica vida. Paraíso de la crianza respetuosa.
Faldas cortas y escotes pronunciados. Hace 5 años yo no era mas que una hipócrita, tenía miedo de ser yo, exhibicionista, sexual, sensual, amante de los orgasmos, fanática del amor. Estaba llena de telarañas, en el proceso de pasar a ser quien soy estudie, llore, leí, ame, odie.
Pero nada me ha cambiado como la muerte de mi papá hace seis meses. Me rompió toda la existencia. Me desbarato. Hoy se que he vivido solo una parte del duelo. Hoy entiendo que no existe la clemencia, que un día estas, y en unas horas te asfixias en los brazos de tus hijos. Después de algo así aprendes mucho, valoras a las personas que están contigo. No por eso entiendo mejor las despedidas, cada una me duele peor que antes. No soporto el adiós cuando se tiene vida. Si la muerte no te lleva, si quedan posibilidades ¿por qué cerrar las puertas indefinidamente? ¿Para qué alejarte, mudarte?
Ya no soy la misma de hace 5 años, no soy ingenua, no soy la que pinta el cuarto de rosa.
Soy la que prefiere un poco de rosa, sobre el negro.
La que se delira de placer viendo un atardecer pero que no cree mas.
La que el dolor tiene vencida, pero que ama cada día, para vivir. Que ama para sobrevivir.
Al final soy la misma Nats, un poco mas cansada, con incipientes patas de gallo, la misma, 5 años mas vieja.
miércoles, 1 de junio de 2011
Puta
La primera vez que me dijeron puta perdí a mis mejores amigas, con tan solo 14 años y poca experiencia en la vida llegué de una pequeña ciudad fuera del DF a enfrentarme a la realidad de una secundaria distinta a lo que había conocido.
En esa época escribía cartas que enviaba por correo, cartas a las amigas que había dejado en mi antigua casa; les contaba cómo me asustaba mi nueva vida, del chico que me gustaba y de lo difícil que era hacer nuevas amigas. Cuando el niño que me gustaba me besó lo mandé por correo emocionada de compartir estas experiencias que me hacían feliz. La respuesta fue clara, “yo no me llevo con putas”. Mi momento de romance infantil había sido juzgado y nunca volví a saber de ninguna de ellas.
Pronto vi que en esta nueva vida todos se besaban con todos, todos fajaban con todos y aunque no quisiera tenía que hacerlo para no sentirme rechazada. Recuerdo la sensación de asco que me causaba participar en estos frees, la sensación de rechazo constante por las niñas que no lo hacían y las niñas que lo hacían y se burlaban de mí por hacer lo mismo. Nunca hice nada realmente sexual, era muy ingenua y sin hacer nada, tenía de las peores famas de la escuela, una puta.
Viví en ese año tres momentos de violencia sexual, cada uno peor que el otro, jamás me defendí, jamás dije nada, yo era una puta. Uno de los personajes de estos asaltos es miembro de mi familia, eso lo hacía peor, peor verlo en cada reunión familiar. Peor sentirme más puta cada que lo veía, peor cuando me pidió perdón diciendo que yo era tan bonita que no se pudo resistir. Era mi culpa, no había gritado, no había peleado, no lo había acusado. Mis escotes, mi fama, mis piernas, todo era una invitación a forzarme, como puta me lo merecía.
No me quería, ni siquiera creía merecer algo mejor, todos los días me encontraba con mi reflejo en el espejo y no veía nada más que lo que veían los demás, o al menos lo que creía veían en mí. Cualquier persona que me respetaba la alejaba, me parecía la peor trampa, si alguien finge que te respeta y quiere te va a lastimar más cuando te des cuenta que es mentira, y si fuera cierto yo ciertamente no lo merecía. Por eso la violencia y los abusos me venían bien, eran buenos castigos.
Recuerdo que fueron muy dolorosos, cada evento violento aparecía en distintos momentos, uno fue en un salón de clases, su amigo cuidaba la puerta, el otro me forzaba, me agarraba, me babeaba, y yo logré decir no quiero, me dijo, claro que quieres, si eres bien puta. ¿Cómo refutar eso si todos s
abían quién era yo?
Mientras el tiempo pasaba yo apenas haciendo cosas lograba aumentar mi fama: si voy a ser una puta, voy a ser la más grande de todas. Si me adueñaba del nombre entonces no me lastimaría.
Inventaba historias de proezas sexuales, yo seguía siendo una virgencita que no entendía siquiera cómo funcionaba el sexo y aún menos que pudiera ser placentero o incluso cosa de dos.
En la prepa tuve un novio formal, él sólo era mi novio para cumplir una apuesta de qué tan rápido me acostaría con él. Nunca lo hice y él, como todos, inventó detalles, encuentros y me convenció de mi status de puta.
Cuando me enamoré por primera vez y decidí acostarme con él me humilló al cuestionarme una y otra vez la cantidad de veces que lo había hecho antes.
Puta para siempre Puta.
Si yo no quería y él sí, ¿qué importaba?, era mi novio y yo una puta.
Puta para las demás mujeres, por ser abierta, por ser yo. Putas nos llamábamos de broma y a nuestras espaldas, ¡ve cómo se viste!, ¡si sólo busca sexo! Eres una putota, te encanta. ¿Quién más que una puta puede disfrutar del sexo?
Cuando por fin abrí lo que me pasó entre tanta violencia sexual, la respuesta fue clara: “es que ¡tú también! ¿por qué no hiciste nada? ¡Seguro que te gustó! ¿y qué? ‘traías puesta esa blusa? ¡Así cómo no!”
Crecí y dejé el status de puta atrás, me enamoré, casé y tuve hijas.
Creí ya no ser una puta. Me prometí nunca utilizar esa palabra para hablar de otras mujeres, no importaba cuánto o con quién se acostaran, cómo se vistieran, qué les gustara o hasta si se vendían por sexo. Cada quien, pensé.
Empecé a perdonarme, no por ser puta merecía la violencia, no las prostitutas se lo merecen sólo por dedicarse a eso. Nadie se lo merece.
Todavía el día de hoy no me la creo, no me creo que no fuera mi culpa, no me creo que yo no me lo buscaba. Sigo sintiendo vergüenza de mi cuerpo, de mí misma, de mis actos, de mis coqueteos; me siento responsable de cada vez que un hombre me agarró en el camión, de cada vez (sí, me ha pasado más de una vez) que un hombre se quitaba el abrigo y no había nada debajo, cada vez que me gritan “qué tetotas”.
Antes provocaba, luego comencé a explorar el poder de ser mujer y sentirme sexy sin sentirme puta. Me cuesta trabajo no pensar que una mujer que explota su sexualidad no es puta. Me duele pensar en los hombres que abusadores, viven cerca de mí, defendidos en su status de “ella se lo buscó”. Me cuesta pensar que no soy una de esas putas que se lo ganó.
Cuando tengo malos días y al cerrar los ojos veo el pene del tipo que me forzó a hacerle sexo oral, me cuesta no pensar que si yo no hubiera estado borracha, si yo lo hubiera mordido, si yo no hubiera tenido las boobs grandes, si yo no hubiera usado escote, si yo no hubiera sido puta, él nunca me habría lastimado así.
Es difícil dejar de pensar que todo es mi culpa, sobre todo cuando a mi alrededor todos me han llamado puta, cuando me han dicho: es que pobre no se pudo controlar, cuando por no haberlo matado o por no poder confrontarlo hasta este día de alguna manera me lo mereciera, de alguna manera era lo que se veía venir y él no tiene la culpa de no poder controlarse ante las insinuaciones de la grandísima puta.
Por todas estas cosas que me pasaron a mí y por muchas mas que les pasaron a amigas, familiares y conocidas esta causa me llama, esta causa me pertenece, porque quiero curarme, quiero gritar soy una puta y aún así no me merecía esto.
NO siempre es NO. Aunque sea dicho bajito, bajito. En un susurro. No siempre es No.
Porque me merezco más, porque nos merecemos más, porque merecemos vivir en una sociedad donde ser mujer no sea la respuesta a la pregunta : ¿por qué la violo?
Por esto marchemos el 12 de junio, la marcha de las putas. Nos vemos en la glorieta de palmas a las 2 de la tarde.
Info aquí https://www.facebook.com/event.php?eid=146610288746083
sábado, 4 de septiembre de 2010
de la catarsis de salir del closet
Esta vez no seré políticamente correcta, no daré datos y estadísticas, seré causa de polémica y sí, escribiré completa y totalmente de manera subjetiva.
Acerca de la orientación sexual y sus orígenes se ha escrito mucho (aquí mi texto al respecto), acerca de si es normal o no también, acerca de si es natural o una enfermedad, mucho más aún. Su situación legal ha sido parte de periódicos y noticias por muchísimo tiempo, y una gran cantidad de gente toma su postura con una radicalidad que cae en lo ridículo, como si la calidad de cada persona se midiera en función a su intensidad para argumentar su postura. El debate se centra en miedos y prejuicios personales, en experiencias propias, en fobias; nunca es objetivo, siempre lleva carga emocional. Ya sea porque en el fondo tengo miedo de ser gay, ya sea porque me dijeron que es malo y no lo cuestiono, ya sea porque soy homosexual y me he vuelto heterofóbico, siempre habrán razones subjetivas para luchar por causas sociales, nos incumban o no.
La realidad es que todas estas discusiones no tienen sentido, ser heterosexual, homosexual o bisexual es exactamente lo mismo; la sexología, psicología y la biología lo demuestran. Es como discutir si nuestro color de piel nos hace ser más o menos agresivos, más o menos enfermos, más o menos depravados.
La sexualidad es una parte importante de la vida, pero nunca nos define, el dejar que alguien nos defina por una pequeña parte de lo que somos nos convierte en cobardes.
¿Es fuerte? Sí, no podemos seguir permitiendo esta cantidad de etiquetas, de juicios de valor, que nos intenta definir y encasillar. Si algo sabemos de los seres humanos es que somos seres integrales, formados por millones de situaciones que nos hacen ser y actuar de una manera imposible, diría, de clasificar.
Por eso este llamado a la salida de lo que comúnmente se conoce como clóset, el abrir nuestra sexualidad, nuestra orientación para que se normalice, no podemos seguir esperando que los demás lo hagan por nosotros.
Me entristece la idea de tener que hacer esto, yo no voy por la calle y digo “hola soy x y mi orientación es z”, pero ahora es un momento en donde la normalización es vital para evitar este odio/miedo injustificado.
Los seres humanos tenemos derechos inalienables, ¿dónde está especificado que si uno decide compartir su vida con x persona esos derechos se pierden? Se necesita igualdad legal y se necesita que ninguna religión se meta con la legalidad de la igualdad.
Pero ahora es momento de entrar en catarsis, liberarnos y aceptar nuestra orientación con el mundo; de aceptar que amar a alguien o desear a alguien, sea quien sea, es algo que a nadie más debe interesar.
Claro, el salir del clóset es un movimiento emocional tan intenso que no es fácil, el miedo nos puede paralizar, el miedo al qué dirán, a la pérdida de amigos o al alejamiento de la familia, el tener miedo a decepcionar a las personas… Todos estos son motivos que deberían impulsarnos a hacerlo: quien nos ame de verdad no dejará de hacerlo, quien se decepcione es porque tenía expectativas falsas, quien se aleje necesita no sólo mucha información y educación sexual sino hasta a veces terapia, etc.
Necesitamos entender que si alguien nos rechaza por nuestra orientación sexual es la persona que lo hace la que está mal, no nosotros; él o ella necesita terapia y educación sexual, que quien nos tiene miedo o nos odia por ser quienes somos necesita comprensión y no al revés, y en estos casos cuentan hasta las personas que aceptan la homosexualidad pero como algo chistoso o como una situación de comedia romántica (algo que puede ser removido a discreción); todos ellos necesitan de nuestra empatía porque por lo general sus bases provienen de la ignorancia, del miedo y necesitamos educarlos, ¿cómo?, normalizando, saliendo del clóset, diciendo soy x y soy así; así soy yo, así naci y así soy feliz.
domingo, 18 de julio de 2010
Jueza de violencia de genero le quita la custodia a la madre por criar con apego
La jueza F.V.T., del Juzgado de Violencia Nº 2 de Barcelona, concedió la custodia de un menor a un padre denunciado por malos tratos, con problemas psicológicos que requieren tratamiento y medicación, y unas claras incapacidades parentales argumentando que la madre es asidua a un foro de crianza natural, practica el colecho (dormir con el niño en la misma habitación o cama) y a la que considera una madre permisiva por su afinidad a la crianza con apego.
Este tipo de crianza tiene como principios el respetar la evolución de los niños, el amor y el respeto ante sus necesidades y emociones, proporcionar un cuidado cariñoso constante, practicar la disciplina positiva y esforzarse para conseguir un equilibrio en la vida personal y familiar.
Sin embargo, y a pesar de ello, considerando este tipo de crianza como perjudicial para el niño de 2 años, la jueza ha dado la custodia definitiva, tras haberle entregado la provisional sin fundamento en el mes de diciembre de 2009, al padre del menor, habiendo sido éste denunciado por malos tratos y encontrándose en un estado depresivo que requiere tratamiento, tal y como lo demuestra el informe del SATAF, organismo público encargado de las pericias psicológicas.
En este informe pericial, se puede leer que el padre no es capaz de describir a su hijo, prever sus necesidades ni sentir empatía por el menor. Puede proporcionarle estabilidad económica por tener un empleo fijo (tiene un trabajo de vigilante de seguridad en el metro, con horarios rotativos) pero emocional e intelectualmente sólo la madre es capaz de cubrir esas necesidades. También se informa que el menor pasa la mayor parte de las noches que le corresponden al padre, con los abuelos paternos en casa de éstos y no bajo el cuidado del padre custodio, lo que le genera inestabilidad emocional y estrés al pequeño.
De la misma pericia se desprende que la madre tiene muchas herramientas para cubrir las necesidades emocionales e intelectuales, sus capacidades cognitivas, sociales, emocionales e intelectuales son óptimas y puede ofrecerle una gran estabilidad a nivel emocional, aunque insisten en el hecho que ésta sea extranjera y no tenga su familia aquí.
El padre desacredita la figura materna y prioriza la figura de los abuelos paternos por encima de la figura de la madre, quien a pesar de toda la situación, preserva la figura paterna en todo momento.
A esta magistrada se le hicieron llegar informes de la situación del menor donde se informaba de hechos contundentes relacionados con los serios descuidos que estaba recibiendo el niño por parte del padre, con pruebas concluyentes, sin embargo fueron rechazados y se negó actuar de oficio iniciando una investigación. Como agravante, en la sentencia se burla de dichos informes y acusa a la madre de utilizarlos de manera tendenciosa con el único propósito de desprestigiar al padre y quejarse de su manera de cuidar al menor. Actitud que ha quedada demostrada que no tiene la madre y confirmada por la psicóloga del SATAF.
A la madre se le fijó una pensión de alimentos inicial de 150 euros, en el Auto de Medidas Provisionales, basándose en los ingresos que percibe (una ayuda de 420 euros al mes) y ahora se decide que la misma subirá a 200 euros porque se demuestra que ha conseguido algunos clientes de su trabajo como diseñadora gráfica, y puede pagarlo. Incluso la jueza argumenta que el padre puede proveerle alimentos y sanidad cuando la madre es capaz de alimentarlo y vestirlo sin inconvenientes y la sanidad española es gratuita.
La sentencia argumenta que la madre no tiene ingresos suficientes para mantener al niño pero le aumenta la pensión, acepta sus amplias capacidades y herramientas parentales pero la acusa de permisiva por seguir unas pautas de crianza basadas en el respeto por su hijo y su evolución, dice que no tiene familia aquí con lo que intenta dar a entender que está sola y la deja sin su única familia (su hijo) y en una clarísima situación de exclusión social.
La sentencia será recurrida ante la Audiencia Provincial de Barcelona pero es importante difundir estos hechos, la jurisprudencia nos demuestra que no se puede poner lo económico por encima del bienestar emocional, muchísimo menos cuando una de las partes no está capacitado para ofrecerle estabilidad emocional e intelectual a un menor.
sábado, 27 de marzo de 2010
De foros y desmadres varios.
Esto claro antes de que yo me volviera una de esos personajes...entré al foro de las fanaticas de la teta, de las talibanas del colecho...etc etc etc...un foro de crianza con apego, crianza con respeto primero y mas importante a los niños y conciencia hacia procesos naturales que la sociedad ha terminado por robotizar; embarazos libres de tabúes y mentiras; partos respetados y llenos de información y amor; lactancias largas, indoloras e informadas. Aprendí palabras como colecho (dormir en la misma cama que tus hijos), y comprendí que el haber seguido mis instintos naturales (pre-foro) había sido lo mejor, deje mis culpas por hacer lo que se me daba la gana, entendí que no era necesario dejar llorar a un bebé para hacerlo mas fuerte o mas preparado para la vida y que la gente que te pide que lo hagas no tiene la misma información que yo.
Llegué a un mundo de información y pruebas científicas, de realidades que matan consejos y dicharachos, mitos y chismes de viejita; "toma agua de horchata para que tengas mucha leche, eso y cerveza", "los pulmones de los bebes se hacen mas grandes si los dejas llorar", "no lo cargues o abraces que lo vas a acostumbrar a que siempre vas a estar ahi"...etc etc.
En el foro conocí, doulas, parteras, enfermeras, artistas, mujeres y papás maravillosos, conocí a dos que tres freaks que se metían solo a causar problemas o a decir que una nalgada no hace daño a nadie, que dejar llorar no lastima y que los niños son mounstritos manipuladores...personas que fueron apaleadas a los tres segundos, pruebas científicas se les mostraban, estudios científicos, etc, nada parecía suficiente, culpas que cargaban por años, si yo lo hice asi por mucho que me demuestren que lo hice mal no lo voy a aceptar porque no soy un maltratador...
En los casi dos años que participe en el foro hice amigas como nunca he tenido, con una causa común, criar a nuestros hijos con amor y respeto ante todo. Con mamila? algunas, con cesárea? otras, con cuartos separados? muchas...pero todas sin jamás permitir una lagrima innecesaria...Una conciencia de que los niños son seres humanos y que no son ni estorbos ni mounstros, que son muchas veces mas inteligentes y que se merecen una infancia feliz porque la vida es muy difícil y al menos es nuestra responsabilidad darles eso, no hay mejor preparación para la vida que haber crecido entre amor, enseñarles a amar, y a dejarse amar, a respetarse y quererse a si mismos, libres de violencia.
De disciplina amorosa, de limites claros, de comunicación y confianza ante todo.
En este mundo recién descubierto encontré mi vocación, encontré respuestas para los metiches y encontré amigas y hermanas.
Lo triste llego hace semanas cuando los administradores del mismo foro tomaron medidas intransigentes para salvar su propio negocio online, se prohibió hablar mal de la administración, se trato a las foreras como jamás ninguna trataría a sus hijos, borrando posts, suspendiendo gente y nunca dando explicaciones...a pesar de que amo a la mayoría de las foreras que participan ahí no soporto y jamás lo haré que se tomen medidas injustas y que mermen la libertad de la gente con el pretexto de mantener el orden. Me suspendieron mi cuenta al entrar a un grupo de facebook que una amiga forera había abierto porque no le querían borrar sus mensajes o darla de baja; entré debo aceptarlo mas por curiosidad que por otra cosa, y leí su historia que desconocía, me pareció justo lo que ella pedía y continue en el grupo como apoyo a mi amiga por encima de cualquier foro, porque ella es un ser humano que quiero, la respuesta de la administración fue suspender mi cuenta; para quien no participe en foros sabrá que esto significa que no podía postear ni editar mis mensajes si no simplemente leer. Encabronada por la injusticia cometida hacia mi abrí otra cuenta para contarle a las demas foreras lo que me estaba haciendo la adminstración, al menos quería explicar que si se quiere estar en ese foro en particular se debe primero y ante todo no ser una ferrea defensora de la crianza con apego si no una lamehuevos de primera que acpeta todo y no se queja o habla de las injusticias por miedo a ser borrada o desaparecida...a los dos minutos el post ya no existía...aún mas enojada abrí otra cuenta y puse dos o tres posts para que me leyeran...la administración no pudo mas y cerró el foro...en una hora perdí el lugar que me había hecho tan feliz y a amigas que por cobardes, por lamenhuevos o por ignorancia no quisieron o pudieron creerme....
Me enteré de algunas que me acusaron con la administración y por lo cual se enteraron que había entrado al grupo del facebook en cuestión...entre mis contactos había soplonas...
Hasta el día de hoy, dos o tres semanas después sigo sin comprender que es lo que paso con este foro, como de ser un lugar de apoyo que sirve tanto para tantas mamas, papas e hijos, se volvió en un lugar donde uno puede ser silenciado por alzar la voz...
Me siento huérfana por momentos y triste por no no haber podido despedirme, por eso escribo aqui para quien me quiera entender y creer, para quien le interese y sobretodo para mi que de ser una que se burlaba de los ñoños de los foros ahora por las noches extraña leer y escribir de experiencias de maternidad en un lugar lleno de gente experta y maravillosa....
Me duele y eso me desconcierta porque jamás me imaginé no estar ahí...pero odio las injusticias, me dan asco los silencios forzados y no quiero pensar que mi estancia en un foro se parece menos y menos al besáme mucho de Carlos Gonzalez y más a Pedro y el Capitán de Benedetti.
Resumiendo, amo y extraño a las foreras....odio y me asquean las dictaduras...todo lo contrario a la crianza con amor y respeto....
Y me encanta que este es Mi blog y nadie me puede correr de escribir aqui por decir que blogger es una mierda, blogger o sus creadores...
viernes, 19 de marzo de 2010
Ya me arrepentí
carajo
domingo, 14 de marzo de 2010
regalos de cumpleaños...
Siempre me han encantado mis cumpleaños, como que puedo sacar mi egoísta interna, me encanta que me consientan y que me pelen, es el único día que en realidad puedo pedir esas cosas sin sentirme terriblemente culpable, puedo pedir atención, apapachos y hasta regalitos sin sentirme una culera, porque claro desde que soy mamá comprar algo para mi o hacer algo por y para mi es cada día mas imposible, no me importa mucho, pero mientras se va a acercando mi cumpleaños me voy llenando de ideas de todas las cosas que quiero hacer y que quiero tener, digo, si me da culpa y todo pero es un ejercicio positivo hacer lista de las cosas que mas que necesitar quiero...
asi que ahi va, solo por ejercicio y en plan a ver si el universo me lo manda, mi lista de regalos de cumple deseados pal 29 de marzo:
-quiero recuperar mi laptop que no hemos recogido del taller..
-quiero una cámara digital de hello kitty
-quiero el libro nuevo de Carlos Gonzalez
-mas que querer necsito ropa para el calor, en mi nueva vida no conte con el hecho de que hace un calor que no hace en el DF
-no tener mas deudas...
-mucho dinero amarillo y azul en el pet jijijiji
-un viaje a francia a ver a mi hermanito y uno a españa a ver a todas mis locas amigas (no pido mucho eh)
-y lo mas importante tener un dia muy feliz sobretodo disfrutando sin culpa de un dia en el que me apapachen...
jueves, 11 de febrero de 2010
Sin cinismos.

miércoles, 9 de diciembre de 2009
un ejercicio super positivo

viernes, 30 de octubre de 2009
YO también acuso
"En un mundo como el nuestro, que desprestigia la maternidad y la crianza, parece que el cuidado de los bebés y niños es un hecho anecdótico y aislado en la historia de la persona, que no tiene influencia más allá de la infancia, y por supuesto ninguna relación con la sociedad.
Vivimos como si funcionase así porque actualmente predomina una crianza mecanizada: de biberón en vez de lactancia, de chupete en vez de consuelo, brazos o teta, de guarderías en vez de madre, de cunas alejadas de la habitación de los padres, de muñecos que imitan el latido cardiaco, de hamacas y columpios varios, de cámaras para vigilar al bebé en la distancia, de CDs de nanas o susurros, etc.
Sin embargo, la crianza sí influye en la edad adulta y por tanto en toda la vida de la persona, y sí determina el cómo es la sociedad. Y sus consecuencias son de tal envergadura y profundidad que llegan a explicar el grado de violencia que vive cada cultura.
A pesar de otro tipo de factores como genéticos, económicos, etc. la variable que mejor define el nivel de equilibrio emocional de una sociedad es el tipo de cuidado que dispensa a sus niños y a las personas de quien depende, su familia. Y nos encontramos entonces con 2 grandes grupos de modelos de crianza y de vida: violentos o pacíficos.
La diferencia entre ellos radica en el tipo de parto, la separación temprana madre-bebé, la existencia de lactancia prolongada o no, el respeto a las necesidades de los niños de día y de noche, el contacto piel con piel que se establece, el número de adultos-cuidadores por niño, la rapidez de respuesta ante el llanto,… y en definitiva, en si existe una crianza de apego o desapego.
Los pueblos poco afectivos con sus crías y con poco contacto piel con piel presenta altos niveles de violencia en la edad adulta. Sin embargo la agresividad es casi nula entre los pueblos que mantienen un contacto muy estrecho y continúo con sus hijos.
Los antropología han constatado este hecho innumerables veces, pero, por si quedaba alguna duda, la moderna psiconeuroendocrinología también lo ha confirmado y justificado: a menor contacto con un bebé, menos protegido y más temeroso se siente y más adrenalina segrega su cerebro. En cambio, a más afecto, contacto y amor, más se activan los circuitos cerebrales de la serotonina.
Teniendo en cuanta la plasticidad cerebral de los primeros años de vida, y cómo las experiencias modelan la arquitectura neuronal y la personalidad del adulto, el predominio de una u otra hormona crea individuos distintos. El contacto físico y emocional constante con la madre (la primera fuente de amor) es lo que asienta los sistemas cerebrales del placer y crea personas seguras, confiadas y amorosas. Cuando el niño no recibe el afecto que necesita se crea una cultura basada en el egocentrismo, la violencia y el autoritarismo.
Cada autor lo ha nombrado de forma diferente: desamparo aprendido, indefensión, aprendizaje de la impotencia, desesperanza, sumisión, … pero en el fondo todo es lo mismo: sufrimiento y resignación, que determinan una actitud fría hacia el mundo y hacia los demás y que sólo en determinadas circunstancias pueden ser revertidos.
Podríamos creer que todas estas teorías de las hormonas y el apego sólo funcionan con tribus remotas y no en una sociedad con mp3, cirugía estética, hipoteca y rayo láser. Pero no es así.
Esa adrenalina y agresividad nos define también a nosotros y explica el grado de devastación al que hemos sometido a la Naturaleza, el injusto orden internacional, las cifras de miseria y hambre, y la violencia entre los países y en el seno de las propias familias.
¿Cómo hemos llegado a esto? Aunque las explicaciones son múltiples, la más potente y brillante (para el sistema) ha sido perturbar la relación madre-hijo que la naturaleza ha previsto para velar por el desarrollo físico, emocional, intelectual y social de una persona.
Atacando el apego desde la raíz se consiguen ciudadanos vulnerables, siempre necesitados y anhelantes de algo más, desorientados, sumisos y dependientes de una sociedad consumista y devoradora.
Pero para lograr una ruptura tan radical se necesita un engranaje de diferentes actores que consigan cegar totalmente el juicio y el instinto de las madres. Lo consiguieron. Y estas son mis 15 acusaciones:
1. Acuso a la industria farmacéutica de haber convertido todos los procesos naturales de la mujer en enfermedades tremendamente rentables: menstruación, anticoncepción, embarazo, parto, lactancia, crianza y menopausia.
2. Acuso a la píldora anticonceptiva (y todos los productos hormonales en general en mujeres sanas) de haber alterado totalmente nuestro delicado equilibrio endocrino y de robarnos los mensajes intuitivos que llegan del inconsciente con las diferentes fases del ciclo menstrual femenino, por la relación entre ovarios, determinadas hormonas y actividades de hemisferios cerebrales. Este es uno de lo problemas de base sorprendentemente ocultado. Las mujeres no se desconectan en el parto de sí mismas por primera vez, sino que llevan años desvinculadas de la sabiduría femenina ancestral y más unidas a un laboratorio que a su propio cuerpo.
3. Acuso al negocio de la fecundación artificial de aprovecharse de las mujeres desesperadas por concebir y someterlas a dolorosos, caros y largos procesos, en vez de analizar las causas verdaderas (y subsanables) del fracaso en los embarazos, y que nos obligarían a replantearnos el ritmo y el estilo de vida que llevamos a todos los niveles.
4. Acuso a la industria de la alimentación de su macabra y eficaz estrategia para convencer a medio siglo de mujeres y conseguir que la leche de un animal (cuyo cerebro es mucho menor que el humano) tratada químicamente, suministrada en plástico, y por manos frías, muchas veces, haya suplido al calor, amor y el milagro de una teta blandita. Este triunfo económico ha significado una condena a muerte a millones de niños en países poco desarrollados, y alto riesgo de enfermedades, menos nivel cognitivo y desapego en los países ricos. Ausencia de lactancia significa ausencia de oxitocina y menos enamoramiento madre-hijo, y a partir de aquí una larga cadena de conductas artificiales.
5. Acuso al sistema obstétrico de haber convertido la normalidad del parto en patología, de haberlo medicalizado hasta el delirio de 50% de cesáreas en algunos países, de no haber respetado la extrema fragilidad del recién nacido y de haber convertido el sagrado acto del nacimiento en una mera extracción y manipulación de bebés.
6. Acuso a los pediatras de haber confundido sus creencias y prejuicios con la verdadera ciencia, de haber frustrado millones de potenciales lactancias exitosas con falsas normas, de haber convertido en enfermedad una pauta de sueño mamífera y de anteponer sus criterios a las recomendaciones de la OMS.
7. Acuso a los neurólogos y psiquiatras de sobre-diagnosticar la hiperactividad, y de drogar y anular a una generación de niños (a pesar de los constatados y denunciados efectos secundarios) con Ritaline/Rubifren: la cocaína pediátrica
8. Acuso a los psicólogos de medrar a costa de todos los errores del sistema en crianza, de no hacer honor a su nombre (psiqué=alma), de crear teorías que han justificado la continua domesticación de los niños anulando el leve instinto materno que quedaba (sobreprotección, falta de límites, permisividad por consentir demasiado, malcriar, etc.), y de haber inventado una falsa socialización temprana que no existe hasta mucho más tarde ( 6-7 años cuando queda establecida la lateralidad cerebral).
9. Acuso a los falsos gurús de crianza: Spock/Ferber/Valman/Estivill y secuaces conductistas de hacer apología de métodos de socio-tortura y vender insensibilidad, crueldad y falta de respeto hacia los niños. Si hubiese un Tribunal de la Haya Emocional, todos estos personajes habrían sido condenados por sufrimiento a la Humanidad.
10. Acuso a las feministas clásicas de haber mutilado a las mujeres humillando nuestra feminidad y maternidad, y de haber vendido a nuestros hijos por una falsa liberación que simplemente fue un cambio de lugar de opresión, y que perpetuó y potenció el sistema y los valores dominantes: masculinidad, competencia, depredación, jerarquía. Nunca hubo ninguna revolución social, sino un continuismo con otra cara. Sí es compatible el trabajo y la crianza, pero para eso hay que transformar el sistema y no abducirnos a nosotras y abandonar a las criaturas.
11. Acuso a las revistas femeninas de fomentar modelos de mujeres descerebradas, consumistas, siliconadas, hipersexuales que cuando tienen hijos se convierten en madres virtuales que atienden por control remoto a sus criaturas a golpe de Visa y continúan con su estresante vida sin inmutarse ni un tacón.
12. Acuso al sistema educativo de precocidad, de tener planes obsoletos que no responden a las verdaderas necesidades de aprendizaje a través del juego y la libertad de expresión, de fomentar la sumisión y obediencia e impedir los procesos de pensamiento independiente y creativos que permiten encontrar el propio camino en la vida .
13. Acuso a toda la sociedad de ser adultocentrista y haber excluido a los bebés y niños de la vida diaria, de infravalorar la maternidad y crianza considerándolo una pérdida del talento de la mujer pero sí valorar a ésta como productora dentro del sistema económico (ni como reproductora ni como cuidadora).
14. Acuso al estado de Bienestar de haber secuestrado la vida de los bebés encerrándolos en guarderías tempranas que se convierten así en una especie de “orfanatos de día” bien decorados, mientras obliga a sus dos padres a trabajar lejos de casa para subsistir en un modelo de vida asfixiante, de haber pasado del concepto de “se necesita una aldea para criar un niño” a la soledad y el desamparo de 8 bebés por cuidadora, de tener unas políticas de conciliación familiar-laboral miserables, de ausencia de ayudas familiares decentes, y evidentemente de haber creado una sociedad del malestar en la que según la OMS en el 2020 la depresión será la segunda enfermedad.
15. Y por supuesto, acuso a las mujeres de no escuchar su corazón ni su instinto, de haber sacrificado a sus hijos para que el sistema los devore (porque ellas ya lo estaban), de acceder a la maternidad y parto con muy poca información y por tanto con una actitud de niñas dóciles que delegan su papel en los demás, de no luchar o exiliarse de este injusto modelo económico ni siquiera dentro del hogar, sino de dirigir la rabia y frustración (consciente o no) contra sus hijos, insensibilizándose ante su llanto y llamadas nocturnas, de obsesionarse por el adiestramiento y las normas (que en el fondo les ayudan a ellas a tener una estructura y orden y a desculpabilizarse de su abandono real), y de centrar todas sus fuerzas en aspectos externos al hogar.
Estos 15 agentes han hecho que llevemos varias décadas con una crianza impregnada del espíritu light de Herodes: subestimar la importancia de satisfacer plenamente los instintos y necesidades de la infancia, y han creado una sociedad DES-MADRADA, no amorosa, no segura de sí misma, no empática con los demás, que es la causa del estado actual de la Tierra.
Afortunadamente esta situación nunca ha sido 100% generalizada y siempre ha habido pediatras, neurólogos, ginecólogos, comadronas, psicólogos, revistas, colegios y madres y padres disidentes de la crianza oficial, que han sufrido muchas burlas, incomprensiones y zancadillas sociales, pero que han mantenido la luz encendida para todos los que venían detrás con los ojos abiertos.
Ese modelo de desapego nos ha obligado a estudiar e informarnos en profundidad (a veces más que muchos profesionales), nos han obligado a citar continuamente a la OMS, a husmear en los estudios antropológicos, a entender el efecto del cortisol y la alteración de la amígdala, a comparar diferentes culturas, a conocer las ayudas de maternidad del norte de Europa, etc. Pero nos han hecho fuertes.
Y por ello, ha llegado la hora de dejar de justificar la crianza mamífera como preferencia caprichosa personal, y de trasmitir que es la única salida posible para el planeta. Y podemos gritar con orgullo que las evidencias científicas, el instinto, la historia del mundo, el corazón y la Ética están de nuestro lado.
Estamos en un NUEVO PARADIGMA que es el de la maternidad consciente, vocacional y amorosa en total consonancia con otras transformaciones sociales: alimentación más sana, respeto y preocupación por el medio ambiente, auge de las medicinas naturales y alternativas, energías verdes, nuevas formas de espiritualidad, etc.
La pregunta ahora no es qué tipo de crianza eliges, sino en qué tipo de mundo quieres vivir: en el actual de niños y padres separados, dominio de la adrenalina y la frustración, o en un mundo de oxitocina, amor, fusiones emocionales y bienestar.
La Política tendrá que hacer sus deberes y subir el PIB de ayudas a familias del 1’1% actual (en España) a más del 2% que es el nivel europeo, aumentar la baja de maternidad, fomentar la creación de espacios familiares, grupos de maternidad y ayuda mutua en el cuidado para compensar el aislamiento y soledad de tantas familias en nuestra sociedad, etc.
Pero las que verdaderamente debemos cambiar el estado de cosas y la mentalidad social somos nosotras: las propias mujeres.
La mujer que gesta y trae al mundo un hijo también gesta de alguna manera la sociedad. En su embarazo, parto, lactancia prolongada y apego con su hijo se gesta la salud física, emocional del niño, su capacidad de amar, de relacionarse con el mundo, su respeto a la vida, su alegría de vivir y su dignidad. Esto es sencillamente: PODER, y, para evitar que lo tengamos, han hecho todo lo posible por desapegarnos de nuestros hijos, ya que los humanos criados de esta manera son sabios y no comulgan con un modelo de sociedad basado en tantas mentiras e injusticias."
Artículo copiado del blog maternidad continuum...
La lactancia es el acto más subversivo contra la sociedad actual: es gratuita, crea hijos sanos y felices, colmándoles el estomago, el corazón, los chakras y el alma. En la lactancia hay una parte que todavía no nos han explicado y es la LACTANCIA CUÁNTICA, la unión entre el bebé y el Universo a través de la madre. La lactancia es la alquimia de la vida y es la transmisora del conocimiento ancestral de millones de mujeres a través de una cadena energética de amor. Por ello, hay que defenderla, normalizarla y apoyar su uso como medida prioritaria.
Ahora parece que somos pocos, como una insignificante ola en medio del océano, pero seremos millones, y esa ola se convertirá en un tsunami que cuando llegue a la costa arrasará el Sistema. Los nuevos tiempos nos acompañan.
Otro mundo es imprescindible y está al alcance de la mano con tan sólo tres requisitos: oxitocina, apego y conciencia.
jueves, 15 de octubre de 2009
El maltrato de género más peligroso es el que no se ve
viernes, 2 de octubre de 2009
Porque no castigar
2- Porque enseñan que se deben cumplir las normas para no recibir el castigo y no porque haya una razón en la propia norma. Por tanto, cuando desaparezca el castigo, desaparecerá el cumplimiento de la norma.
3- Porque es muy difícil ser justo con los castigos, porque no son iguales las situaciones. Además, siempre hay un margen de error, el acto es evaluado y enjuiciado desde fuera y las más de las veces falta información. Por otra parte, los castigos pueden ser injustos porque inciden en el resultado de una acción y no en la causa que ha llevado a esa acción.
4- Porque es muy difícil establecer límites en los castigos: a mayor delito, mayor castigo... ¿hasta dónde? Si siguen sin cumplir las normas, ¿qué vamos a hacer, matarlos?
5- Porque, una vez cumplido el castigo, la contricción desaparece. Ya no nos sentimos mal por haber errado, porque hemos pagado. Esto apaga la propia conciencia.
6- Porque se imponen, nacen del poder, de la fuerza y resultan humillantes y alienantes. Además de enseñar la ley del más fuerte, no deja de ser un ejercicio de violencia y la violencia genera violencia. Como un grito, como un tortazo, un castigo es la prueba obvia de q el q lo impone se quedó sin argumentos, se siente desarmado y es solo por la fuerza q se considera con capacidad para imponer su criterio. Es el momento justo, en q como madre o padre, dejarás claro a tu hijo q nunca debió tenerte tanta confianza:
a. no eres alguien a quien confiarle tus errores, puede haber represalias
b. no eres alguien con plena capacidad para dar respuestas y, cuando te quedas sin ellas, eres capaz de reaccionar violentamente
7- Porque generan rabia y ganas de venganza en el niño. Se bloquea con esos sentimientos y le impiden aprender que lo que ha hecho no ha estado bien. Siempre se ven los castigos como algo injusto o desproporcionado y eso da más motivos para seguir insistiendo intentando que no te pillen (a menos que el castigo sea tan duro que no lo haga por miedo y una relación basada en el miedo es funesta).
8- Porque el castigo implica culpa, y no queremos niños con sentimiento de culpa, sino con sentido de la responsabilidad
9- Porque el castigo desvía la atención del niño de su propia acción (más o menos inadecuada) y la traslada a la acción paterna del castigo. De ese modo el niño concentra sus esfuerzos, bien en algún tipo de venganza o bien en como evitar que le pillen la próxima vez. El castigo obliga a los niños a ser mentirosos (aprenderán a maquillar sus errores) y, por tanto, deterioran la relación de confianza con los padres.
10- No deja lugar a actitudes empáticas y ocupa el lugar de una actitud creativa donde se debería buscar vías alternativas a la situación.
11- Busca corregir la conducta y eso implica una situación de constante "vigilancia" del castigado.
12- Implica una valoración de la persona que hay detrás de esa conducta ("has sido malo"), con sus correspondientes mensajes calificativos implícitos y explícitos. En situaciones grupales pone de manifiesto quién es "mejor" o "peor".
13- En el caso de niños menores de 5 años, no pueden ponerse en el lugar del otro, no prevén consecuencias y no se dominan, así que el castigo es injusto puesto que no son responsables.
Situaciones donde parece aceptable alguna forma de castigo:
1- Situaciones límite de peligro: quizás sea la única forma de pararlos. Esto se aplica sobre todo al colegio, donde hay muchos niños con un solo profesor.
2- Sufrir las consecuencias directas del error: es educativo porque enseña que nuestras acciones tienen consecuencias que nosotros mismos debemos resolver.
3- El malestar y enfado que produce una mala acción son legítimos y no hay porqué ocultarlos: también es un castigo.
Lo mismo se aplica a los premios.
lunes, 21 de septiembre de 2009
aquí estoy
frases de niños
(lo copié de cn)
ADRIANA, 3 años
Adriana, al meterse por primera vez en una piscina en la que hacía pie, exclamó: «¡Hala, esta piscina sí que tiene suelo!».
Alejandro, 5 años
Alejandro todos los días le quitaba dinero a su padre de la cartera. Un día su padre le pilló y le preguntó: «¿Qué haces? ¿Me estás robando?». Alejandro le respondió: «No lo estoy robando, me lo estoy encontrando».
Manu, 7 años
El padre de Manu le hizo una sopa para cenar y le dijo:«Cómetelo, que está muy rico». El niño tomó dos cucharadas y le contestó: «Papi, tú y yo tenemos gustos distintos».
Juana, 5 años
Un día Juana intentaba ponerse las zapatillas sola, y le preguntó a su madre: «¿Ésta en qué pie va?». Su madre le contestó: «En éste». Y la niña dijo: «Vale. ¡El otro no me lo digas!»..
Mario, 4 años
Mario estaba hablando un día con su madre sobre lo que quería ser de mayor. Su madre le preguntó: «¿Cómo te gustaría trabajar: de pie, como tu tío Javi, o sentado, como Jordi?». Mario, viendo a su abuelo en el sofá, dijo: «Tumbado, como el yayo».
Leo, 5 años
Leo, un día que estaba muy enfadado porque su madre no le hacía caso, le dijo: «¡Yo nací de tu barriga, sé todo lo que piensas!».
Eloi, 5 años
A Eloi lo estaba cuidando una amiga de sus padres. Cuando iban hacia casa, ella le preguntó: «Eloi, ¿tienes frío?». Y él le contestó: «No tengo ni frío ni calor, estoy del tiempo».
Jairo 3 años
Un día dijo Jairo: 'Cuando sea mayor, si tengo bigote, me llamaré Paco'
Carlota 5 años
Los padres de Carlota se fueron a China de vacaciones, así que ella se quedó con su abuela. Cuando volvieron, lo primero que dijo Carlota nada más verlos fue: 'Ahora tenéis que tener otro niño, y así, en el siguiente viaje, nos vamos los tres y el pequeño es el que se queda con la abuela'
Hugo 4 años
Hugo preguntó a su madre: 'Mamá, ¿cómo salí de tu barriga?'. Y su madre le respondió: 'Pues primero salió la cabeza, después los hombros, luego el cuerpo y al final las piernas'. Y dijo Hugo, asustado: 'Mamá, ¿pero es que salí destrozado?'
Marta 4 años
Marta había oído hablar a su hermano mayor de que el hombre venía del mono, así que le preguntó a su madre: 'Tú, mamá, cuando eras mono.. ¿ya llevabas gafas?'
Tomás 6 años
Un día Tomás le preguntó a su madre: 'Si quieres ser torero, ¿el toro hay que llevarlo o te lo dan allí?'
Nacho 6 años
Una mañana, cuando su madre lo despertó para ir al cole, le dijo Nacho: 'No quiero ir más al colegio. Bórrame'. La madre le contestó: 'Pero si ya no te puedo borrar, tienes que ir todos los días'. Nacho, con cara de asombro,
preguntó: '¿Es que me habéis apuntado con boli?'
Manuel 3 años
En la escuela infantil a la que va Manuel también hay bebés. Un día estaba mirando cómo uno de 10 meses pasaba las páginas de un cuento mientras balbuceaba sin parar, y le dijo a su profesora: 'No me gusta nada cuando lee en inglés'
Alan 3 años
Alan iba con su madre en el metro de Barcelona cuando subió un chico negro. Alan miró a su madre y le dijo emocionado: 'Mira, mamá, ¿quién es?'. Su madre le contestó 'No sé, Alan'. Pero él insistió: 'Que sí, mamá, ¿quién es?'. Alan, al ver que su madre no contestaba, le dijo gritando: '¡¡Mamá!! ¡¡¡Eto'o!!!'
Marta 3 años
Una noche, mientras todos dormían, Marta se acercó a la cama de su madre y le dijo: 'Mamá, mamá he hecho pipi, pero no he tirado de la cadena para no despertarte, ¿vale?'
Claudia 4 años
El padre de Claudia se agachó para atarle los zapatos, y la niña, al verle la coronilla sin pelo, exclamó alucinada: '¡Papá, tienes carne en la cabeza!'
Daniel 5 años
Daniel estaba demostrándole a su madre que ya sabía deletrear palabras, como 'veterinario', así que empezó a decir: 'B, e, t'.. Su madre le corrigió: 'No, Daniel, B no, V'. Y el niño respondió'¡Sí, hombre, uveterinario va a ser!'
Isaac 4 años
Isaac iba corriendo, tropezó con su hermanita y la tiró al suelo. Su madre le dijo: 'Isaac, ¿qué le tienes que decir a tu hermana?'. E Isaac respondió: 'Que se aparte'
David 5 años
Un día les dijo a sus padres: 'Y vosotros, cuando yo tenga novia, ¿dónde vais a vivir?'
miércoles, 8 de julio de 2009
Curando la herida de la cesárea
Mitología de la cesárea (desde el útero al infierno y vuelta al mundo)
Desde que empezó a interesarme el tema, el parto ha pasado de ser básicamente una expresión activa de las mujeres a ser un acto médico mediante el cual se extrae al bebé. Cuando tuve mi primer hijo, la tasa de nacimientos por vía abdominal no superaba el 10%. A finales de los noventa, la tasa de cesáreas oscilaba entre el 20 y el 40%, dependiendo de si el hospital realiza docencia o no. Si es un hospital docente, la tasa de cesáreas suele ser más alta. ¿Qué es lo que estamos enseñando?
Mi reacción inicial al comprobar como se robaba el nacimiento a las familias para dárselo a los expertos fue la rabia, la indignación, y el enfado que me llevaron a querer hacer algo sobre la epidemia de cesáreas. Mezclada con estos sentimientos estaba mi creencia de que todo en esta tierra sirve para el crecimiento de las almas, todo, incluido las cesáreas. En mi deseo de cambiar la manera en que se hacían las cosas, estaba permitiendo que el problema siguiera igual. A nadie, y menos a una cultura, le gusta que le cambien desde fuera. A mi no me gusta nada que alguien intente cambiarme, y a los médicos tampoco les gusta que yo pretenda cambiar la obstetricia. De hecho, creo que la única persona a la que le gustan que le cambien es al bebé cuando tiene el pañal sucio.
No, antes de que yo pretenda cambiar a nadie, hay una pregunta que deberíamos hacernos. La pregunta es ¿de que puede servir el que haya una epidemia de cesáreas? La cesárea le sirve al alma del mundo de la siguiente forma. Las madres a las que se les hace una cesárea incian un viaje mítico. Para explicar este mito, o la dimensión transpersonal de la cesárea, os voy a contar una vieja historia. De hecho es un relato de la Antigua Babilonia. Cuando escuché esta leyenda, enseguida lo relacioné con la experencia psicológica de las mujeres que han tenido una cesárea. Escuchar el relato del descenso de Inanna a los Infiernos nos recuerda la dinámica emocional de las mujeres que han sufrido una cesárea. Podemos entender desde una perspectiva más amplia como puede cambiar el mundo a traves del viaje que realizan las mujeres en el parto, sea por el camino fácil o difícil, y ver el camino para la recuperación. Lo más fascinante del mito es como nos permite ampliar nuestra comprensión y que esta perspectiva siga creciendo. Bajo la luz del mito de Inanna, podemos transformar la epidemia de cesáreas de algo puramente misógino en otra oportunidad que tienen las mujeres de profundizar en su alma y convertirse en sanadoras.
A Inanna se le pide que abandone el mundo y descienda a los infiernos. Cada vez que atraviesa una puerta en su descenso debe hacer una ofrenda. En las primeras puertas se quita sus objetos externos: las joyas, la corona, el velo, la gargantilla. Conforme desciende pierde su vestido, sus medias, su ropa interior, se quita todo. Debe ir más allá aun para poder descender en la profundidad. Se arranca entonces la piel, los músculos, las vísceras, hasta que sólo quedan sus huesos que son colgados en el rincón más remoto del infierno. He aquí Inanna, la Reina del Cielo, reducida a un saco de huesos en lo más bajo del infierno. Esta historia encierra un misterio central: sólo cuando la Reina de la Muerte da a luz en el infierno se permite que Inanna inicie su viaje de regreso. Se pone sus vísceras, sus músculos, su piel. Luego viste su nuevo cuerpo con sus prendas, su vestido, su gargantilla, su velo, su corona y sus joyas. Cuando emerge del infierno lo hace con un cuerpo renovado espiritualmente y radiante por haber viajado a la profundidad. Ahora es en verdad la Reina del Cielo, por que ha conocido y trascendido el infierno.
Cuando una madre es convencida o incluso obligada a someterse a una cesárea se convierte en una ofrenda de sacrificio igual que Inanna: debe descender por debajo del nivel egoico de consciencia al lugar donde el mundo terrenal deja paso al alma. Es una víctima en el sentido original de la palabra, sacrificandose a si misma por el bien de su hijo. Al menos esa es la historia que les cuentan a muchas madres que han tenido cesáreas, sea cierto o no (lo de que la cesárea salvó la vida de sus bebes). La madre ofrecerá su cuerpo, su mente y su alma al sacerdote/médico en el altar de la obstetricia si esto puede ayudar a su bebé. La anestesia alterará su nivel de consciencia, su alma viajará por el subconsciente. Será desnudada, su piel, sus músculos, sus vísceras serán manipuladas para que de a luz por cesárea. Una vez que despierte podrá reclamar un nuevo cuerpo espiritual, una vez, claro está que haya integrado el namiciento y comprendido de que le sirvió a su alma el que su hijo naciera por cesárea.
Cuando las madres que se preguntan "¿de que sirve la cesárea?" se queden sin respuestas, tendremos la oportunidad real de curar la epidemia. Sino, estamos intentando cambiar el sistema desde fuera. Mi impresión es que cuando las madres dejen de verse como víctimas y empiezan a verse como anadoras, o chamanes, habrá menos cesáreas en la comunidad. Si por el contrario siguen sientiendose heridas, culpables, avergonzadas de su experiencia en el parto, serán menos efectivas para cambiar la manera en que nuestra cultura da a luz.
Cuando una madre que ha sido abierta empieza a sentir que su cesárea fue un viaje iniciático y se permite explorar los aspectos más profundos de la curación se libera una cantidad enorme de energía psíquica. Reprimir o negar el trauma requiere muchísima energía pero una vez que la experiencia se integra (es decir, se siente, se expresa y se libera) toda la energía que antes se utilizaba para defenderse se libera para la acción creativa. Una madre que se sienta bendecida, incluso si ella nunca habría pedido de manera voluntaria la "bendición" de la cesárea ni volvería a pasar por ella, es más efectiva para educar a las demás, que una madre que se siente culpable y herida. Cuando Inanna emerge, lo hace radiante por su viaje a la oscuridad.
Comparto este mito del descenso de Inanna porque es un arquetipo inusual de madre: la que se ha
enfrentado a la Muerte en el Parto y ha salido indemne. Las madres que dan a luz de manera natural conocen ese sentimiento de pelear con la Muerte por el alma del bebé que tiene que nacer, las madres que sufren la cesárea conocen algo de la sombra del alma que una vez que se hace consciente servirá de matrona y de guía para todas las mujeres en el parto. Cuando una mujer da a luz conscientemente a menudo exclama: "Ahora sé que puedo hacer cualquier cosa". En ese glorioso momento, la mujer defiende su derecho pertenencia por el parto a la nueva especie de la evolución -el Homo Divinus- la de los humanos que son dueños de su propia experiencia. Cuando la mitad femenina de la humanidad recuerde esto, no me imagino como será el mundo. Si no se nos maltrata a las madres en nuestro momento más esencial de creatividad, y si incluso cuando la cesárea es necesaria la madre vive la cirugía como un viaje del alma, se alcanzará el equilibrio. Sin víctimas, sin opresores. Sin opresores, sin víctimas. En la historia de Inanna queda claro que ella eligió bajar a los infiernos, de la misma manera que las madres aceptan su destino en el parto: sin victimizar a la Diosa en este milenio.
Así es como yo veo a las madres: todas son diferentes rostros de la Diosa. El rostro de Inanna me ha saludado cada vez con más frecuencia en numerosos nacimientos de la últimas generaciones. Tiene un rostro firme, fuerte, y las huellas de su sufrimiento y su alegría se reflejan alrededor de su ojos y de su labios. Habla apasionadamente, como la lava su mensaje que fluye más allá de sus palabras y el sonido de su voz es pura calidez. Nunca cesa de percibir, ella capta las ideas de aquí y de allá para alimentar el futuro. Gracias a su viaje conoce bien la oscuridad, está acostumbrada a los matices, a las sombras y la penumbra, a las claves para ver más allá. El rostro de Inanna siempre me invita a profundizar, a ir más lejos. Ella ilumina los pasadizos más dificiles, y nos enseña a atravesar cada uno de ellos de la mejor manera. Frente a frente con Inanna, veo a las madres del mundo entero, practicamente siempre pariendo de manera natural, porque las cesáreas ya no le servirán al mundo. De esto nos sirve ir al infierno y regresar, para aclarar el camino a las proximas generaciones de manera que el nacimiento pueda iluminar los rostros antiguos y nuevos de la Diosa.
Dedicado a Janice, sanadora extraordinaria. 10 de Enero de 1997
Copyright © Jeannine Parvati Baker
Traducción de Ibone Olza
martes, 23 de junio de 2009
la profundidad de parir
Pero el problema es que no estamos preparados, y la experiencia se nos queda grande, nos quedamos con el miedo, con la humillación y el rencor que hemos sentido al necesitar tanto de la gente y sentirla tan lejana, nos olvidamos de que ellos como nosotros cuando nos sentimos seguros, no estamos en esa sintonia... no podemos culparlos de ser solo expectadores, a nosotros nos ocurre igual, el olvido nos permite continuar con la vida, con el día a día.
El miedo abre puertas, derriba muros, te deja desnuda, y tiritando... pero cuando pasa, tu ego se olvida facilmente, y vuelve a querer tomar el control, te pide que te enfades, que busques culpables... yo descubri que no los hay. si te han hecho cesarea ese será el problema, si no te la hicieron será ese otro, si intervinieron porque lo hicieron, y si no por desidiosos... cuando la única cosa que podríamos reprochar a la gente de veras es no haber sintonizado con nosotros, no habernos acompañado en nuestra soledad, no habernos querido hasta el punto de convertirse un poco en nosotros para haber así podido compartir la carga de ese momento, seguro que recuerdas más los gestos que las acciones, las palabras que las maniobras... lo que realmente les reprochas es su falta de amor...
pero si eres objetiva sabrás perdonar, porque es lógico que no estemos siempre en esa sintonía que te comento, ¿te lo imaginas?, uff no podríamos superar las tristezas del mundo...
Pero se ve que esa apertura emocional viene con el lote de la maternidad, se ve que es necesaria para capacitarte en el cuidado de otro ser humano, uno que va a depender absolutamente de tí, sin ese sentimiento nos los protegeríamos igual, el amor de madre ese del que hablan... ¡porqué te cres que es tan fuerte, tan especial, tan sobrehumano?
Yo siempre he dicho que todo el mundo debería parir, sobre todo los hombres, todos deberíamos pasar por esa experiencia, el mundo sería sin duda un lugar mejor. A ver quién tenía huevos de quitar vidas despues de haberla dado, después de haber sentido el milagro que conlleva y haber experimentado la piedad ante el dolor universal que nos iguala... sentiriamos todos más lástima del ser humano y menos rabia ¿no?
lunes, 25 de mayo de 2009
las cesáreas
como algunos saben mi primera hija nació por parto vaginal, a pesar de la episiotomía o del dolor nada se compara con la cesárea, la cual fue mucho más dolorosa, mucho más difícil de recuperar y claro en la que sentí el peor miedo.
muchas conocidas prefieren cesárea porque dicen que no duele....me parece una decisión basada en la ignorancia y el egoísmo, uff la ignorancia es enoorme, vamos a hacer ricos a los gines porque nos han convencido que parir es algo que nadie puede resistir....si no son chilaquiles me dijeron por lo menos 4 de estos doctores cuando me adentré en la búsqueda del parto natural y al parecer útopico de esta época.
porqué las llamo egoístas? pues porque si decidimos tener hijos tenemos que hacer lo que sea mejor para ellos, un parto vaginal y lo menos instrumentalizado posible es lo mejor.
claro que las cesáreas y episiotomias, y forceps y etc están hechos para salvar a los bbs o a las mujeres en caso de emergencia, pero aquí la palabra clave es esa, EMERGENCIA.
me dicen no juzgues...pero no puedo no hacerlo cuando programan cesáreas porque quieren que sean de un signo zodiacal en particular (que estupidez), o porque quieren que nazcan más bonitos...aa no eso si que no es egoísta (leáse con sarcasmo), o porque no quieren que su vida sexual se vea afectada :S
en primera la vida sexual después de un parto obvio es diferente pero no por eso es peor...si no se practicaran episiotomias solo por rutina entonces aún sería más fácil, pero el sexo después de una cesárea es mucho más tardado y en muchos casos más incómodo...
recuerdo que cuando estaba entrando al quirofano en mi cesárea le dije a mr. barbas, aaay es que no entiendo porque las mujeres viven esto sin miedo, me van a abrir la panza estoy aterrada, cómo le hacen para ser tan valientes? él me contestó diciendo que las mujeres que no tienen miedo es que tienen poca consciencia de sus cuerpos, cuánta razón, como programar una cirugía sin tener una pizca de miedo? pues claro no tienen una real conexión con sus cuerpos, no tienen idea de lo que va a suceder y claro prefieren una cesárea porque eso las aleja más, se insensibilizan mas, no se tienen que enfrentar a si mismas y al dolor.
Como dice Laura Gutman, una cosa es el dolor y otra muy distinta el sufrimiento, en mi cesárea sentí dolor, y sufrí, con mi parto sentí dolor pero jamás sufrí...
Es hora de cuestionarnos la raíz de nuestras decisiones, es hora de reconectarnos con nosotras mismas con nuestros cuerpos, si nos sentimos atacadas con las luchas pro parto respetado es porque en el fondo sabemos que el miedo y el egoísmo nos están ganando...
